A medida que practicaba, Sofía notó un cambio en su perspectiva. Dejó de ver la felicidad como algo que se alcanzaba y comenzó a verla como un estado natural que se podía cultivar.

En lugar de intentar alcanzar la felicidad a través de la evitación de la adversidad, Harris propone un enfoque basado en la aceptación y la flexibilidad psicológica. A través de la aplicación de la terapia de aceptación y compromiso (ACT), Harris muestra cómo podemos desarrollar una relación más saludable con nuestros pensamientos, sentimientos y experiencias, lo que nos permite vivir una vida más plena y significativa.