La ciudad de Tokio siempre parece moverse a un ritmo diferente bajo las luces de neón de Shibuya, pero para Hana y Akari, la verdadera vida comenzaba después del último timbre de la Academia Seisō.
Mientras el sol se ponía tras los rascacielos, las dos amigas se perdieron entre la multitud, dos siluetas uniformadas que personificaban el espíritu vibrante y eterno de la juventud japonesa. La ciudad de Tokio siempre parece moverse a